Si lo haces bien, tus correos llegarán a la bandeja de entrada. Si no, terminarán en spam, sin importar lo buena que sea tu oferta o tu copy.
Hay dos aspectos clave que debes tener en cuenta para calentar un dominio correctamente.
1️⃣ Extiende el proceso de calentamiento
El primer paso es no apresurarse. El calentamiento del dominio debe durar al menos dos semanas, aunque lo ideal son tres.
No cometas el error de comprar un dominio y empezar a enviar 40 correos el primer día. Eso solo hará que los proveedores de correo te marquen como sospechoso.
En su lugar, aumenta el volumen de envío de forma gradual:
- Día 1: 5 correos
- Día 2: 10 correos
- Día 3: 15 correos
- … hasta llegar a unos 30 correos diarios
Este crecimiento progresivo permite que los servidores de correo reconozcan tu dominio como confiable antes de enviar grandes volúmenes.
2️⃣ Mantén una tasa de respuesta alta
El calentamiento no se trata solo de enviar correos, sino también de recibir respuestas.
Tu objetivo debe ser mantener una tasa de respuesta de al menos un 40%. Esto le indica a los servidores que tus correos generan interacción real, lo que mejora tu reputación de envío.
Puedes hacerlo fácilmente intercambiando mensajes naturales entre diferentes direcciones o equipos internos, para simular conversaciones reales.
Y eso es todo.
Estos dos factores —una subida gradual y una tasa de respuesta sólida— son la base del calentamiento de dominios efectivo.
Un último consejo
Configurar los registros SPF, DKIM y DMARC correctamente es fundamental para asegurar que tus correos sean verificados como legítimos.
Tómate el tiempo para hacerlo antes de comenzar el proceso de calentamiento, y evitarás la mayoría de los problemas de entregabilidad.
Si sigues estos pasos, podrás lanzar tus campañas con confianza, sabiendo que tus correos llegarán donde deben: a la bandeja de entrada de tus prospectos.


